miércoles, 28 de junio de 2017

Deshojando a Margarita

¿Cuántos Robles hay en ella,
la Margarita que el PSOE
nombra  portavoz estrella
del Congreso de sus Noes?

Resiste la independiente
señora de la Justicia
al recibir la caricia
de ese partido impotente.

Pero no sé yo si alcanza
su perfil a dibujar
una estrecha confianza
con quien va a representar.

Y es que Pedro Sánchez cambia
como una ruleta rusa
y si hoy te quiere por Musa,
mañana te manda a Gambia.

Ojalá que me equivoque
y cumpla como es debido
el encargo recibido
de manejar el estoque

de la bancada sanchista
contra el gobierno pepero,
porque, si no, mal agüero
le auguro a la feminista.

Sectaria cuentan que es
y afín al Sánchez de piedra
con el que se expande y medra
como la yedra al través.

Así que a la Margarita
deshojaremos con tiento:
tanto escuece, tanto irrita
su voz en el Parlamento.

Contaremos, zahoríes, 
los sisíes y los nones,
los unos como rubíes,
los otros como doblones.

Y al fin la cuenta será
la que Pedro Sánchez mande
y muy pronto se sabrá
sin que nadie le demande.

Margarita, Margarita,
atente a las consecuencias,
mira que si no, te quita,
y adiós las impertinencias.

a.sotopa@hotmail.com
91 8470225

martes, 27 de junio de 2017

Los hijos: Esa herencia pendenciera



¡Ay los hijos (bien nacidos
o mal nacidos, y a cuestas
durante el trayecto al mundo
sobre las espaldas nuestras)!
¡Ay los hijos consentidos
en sus quejas y propuestas!
¡Ay los hijos que se sienten
desolados sin respuestas
al porqué de sus preguntas
en la inquieta adolescencia!
Porque cuando crecen, ay,
duros golpes nos arrean
a los padres balbucientes
de esta torpe edad moderna
por si me diste o me hurtaste
una educación de veras
en valores sustanciales
y no fijada en quimeras.
Que si yo te quiero mucho,
que si te beso y me besas,
que si estemos siempre juntos,
que si qué vida me espera,
que si tú estás a lo tuyo,
que si yo estoy en la higuera,
que vete a freir espárragos
que es que de mí no te enteras
y sé que te refocilas
y tiras de la cartera
con otros y otras no tuyos
que no sufren nuestras penas.
Contradicciones se llaman
todas estas peroreras
con las que día tras día
nos obsequian e interpelan
a los pobres separados
hinchándonos la cabeza
porque no estamos con ellos
tan juntos como desean.


Por los hijos uno da
aquello en que ellos se empeñan,
pero no lo reconocen
sino cuando están de vuelta
de las vueltas de la vida,
engañosa y cicatera.
Entonces  es cuando el tiempo
les alerta y les serena,
y pasan de sueños vanos
de perseguir las estrellas
a integrarse en el trabajo,
esa interminable rueda
que obliga a ser responsables
contra vientos y mareas.
¡Ay los hijos y ay los padres
separados por barreras
infranqueables… que son
la ingrata naturaleza,
la mutua desconfianza
y un no sé qué que es la pera!

91 8470225